18-01-2008

Comentario critico a "la croa del sapo"y antinomia del ocio

Pasión Inútil

Comentario crítico a la obra de Natalia Orellana:
“Antinomia del Ocio”
por Claudia Kennedy M.

Sea Kierkegaard, Heidegger, Pascal o Sartre lo cierto es que la pulsión de la humanidad por comprenderse, nos ha llevado a la redefinición de algunos conceptos que, aunque simples, han simbolizado el trayecto del hombre y la mujer por la propia vida. Tales conceptos son por ejemplo el temor y la angustia. La palabra entonces adquiere no solo forma sino también función.
En la obra Antonimia del Ocio de Natalia Orellana se encuentran gratas formas y funciones; gratas no por que nos hagan desfallecer de risa, sino porque poseen un dulce sabor a trabajo escritural.
Ahora bien de manera más detallada podré decir que en la obra señalada el hablante femenino observa su propio pasado desde donde describe la ausencia y el dolor de la no posesión. Esto ultimo se ha dispuesto a modo de una enumeración emotiva-en crecimiento. Lo que hace que el lector se pregunté: ¿qué nos depara el resto de la obra?, en la medida en que la examinación se traslada de soneto en soneto(porque Orellana ejercita su labor a través de los sonetos como una revitalización de los soportes literarios)
Se puede apreciar tanto el encierro como la liberación de la poeta en uno de sus espacios de acción, su realidad utilitarista. Este movimiento hacia la liberación se generaría por medio de lo literario. Aun cuando se aprecie que lo literario sea un fármaco, esto es un remedio a la vez que un venenito, en la medida en que la autora consienta que lo mismo que la libera es aquello que la enajena temporalmente, tas ello, dice la autora “Su señoría, me declaro incompetente”, la angustia aparece de modo sutil en la aproximación a la incompetencia del hablante entendido como la incertidumbre del hacer y de las consecuencias del hacer.
Bien que encontramos entonces una reflexión acerca de su labor literaria, más que de su propia forma existencial, la reflexión literaria se desenmascara por medio de un respeto eterno a los poetas, a la tradición artística. Ello se manifiesta cuando asume que no es labor fácil ser poeta.

“tengo en mi tobillo un poeta frustrado...
No sé dar cuerda a la literatura”
(soneto V)

Se declara incompetente en los dos espacios de acción manifestados en la presente obra. Sin embargo lo real es que son los espacios, tanto universitarios como literarios, quienes no le entregan lo que ella desea; un sentido de perfección propia destinada hacia la capacidad múltiple del sujeto que hacen prever la resolución del conflicto a futuro. Una pugna que expulsa sus primeros pasos literarios dentro de la presente obra, lo que torna aún más interesante su proyecto escritural.
Es bueno ya aclararle a la autora como señalaba Quevedo que “valiera más a España langosta perpetua que licenciados al quitar”.

Confusión o desarme, tales palabras, tal ambiente emotivo se potencia o crece dentro de las simbologías propias de la mujer. Sectores del cuerpo humano femenino son espejos de ANTÍTESIS, (a la vez que refleja sus elementos de formación simbolistas) pero esta figura retórica es acercada a su visión existencialista a la vez que aparece la prosopopeya y la conjunción emotiva del libro.

Por otro lado su obra ofrece un aspecto interesante cuando Natalia Orellana se desnuda y apela a su yo íntimo no únicamente en su poema autorretrato (clara mención a lo que digo), si no porque en cada poema hay al menos un par de versos que la plasman flotando-adolorida sobre su propio cuerpo, su propio texto.
También resulta llamativamente distinto, hoy, la utilización de un lenguaje propio del área del Derecho, lo que le otorga a los textos un dinamismo juguetón que manifiesta su postura literaria, en tanto ratifica el hecho de que el soporte de la literatura puede variar, pero el área temática es la que se vincula con los verdaderos remesones artísticos. Es así como no se extirpa su propia mirada decadente dentro del cambio entre prosa y soneto, pero sí hay que señalar que se potencia su propia formación, es decir la prosa poética, entregada por la autora de Antonimia del Ocio, refleja su propia exhalación lingüística. Por ello es que les digo, respecto de Natalia que: Leer su prosa poética es también escucharla. Entonces les afirmo que hay una pulsación, un algo irreversible, una semilla que invito a ustedes descubrir.
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La Magia Canta
Comentario crítico a la obra de Beatriz Montecino:
“La Croa Del Sapo”
por Claudia Kennedy M.

Existe en la obra de Beatriz Montecino un principio romanticista forjado en la contemplación de la natura mas se aleja en pequeños causes de James Thomson por esa proximidad social de intensa inquietud. Se contempla al hablante como alejada y pasiva, así como desafiante ante el inminente futuro de los hombres, seres internos en la tierra y partícipes de un mundo en ocasiones mágico cuando envuelve al mundo natural. Es así señoras y señores existe una mirada que describe el circular ritmo de vida de quienes integran el espacio natural.
Beatriz Montecino, autora del libro “La Croa Del Sapo” se muestra pasiva y por ello se auto define descompuesta en la acción presente, más con un futuro, que como ya se ha manifestado, avizora la acción más certera desde la quietud.
De Esta manera la escritora describe a su espacio de no-acción como un espectro sagrado que vive. Desde allí se visualiza aquella punción entre lo permitido y lo prohibido. Se manifiesta el peligro de lo no-real pero a su vez hace posible alejarse de la nefasta hiperrealidad. Dentro del mismo espacio pero vinculada con la acción del humano, se aprecia un suave acercamiento al espacio social de trabajo, pero no cualquier paisaje de trabajo, sino aquel emanado desde el subsuelo, desde la tierra negra y pesada.
Dentro de la línea de la autora se distingue que el acercamiento romántico a la natura se vuelve Larica cuando integra los espacios de su propio mundo, de aquel paraje que cuenta con ella como un sujeto en movimiento. Desde allí nos dice:
“...Nunca más tendederos con sacos
ni hojotas que ondeen en el aire
ni tortillas en horno de barro
ni rescoldos de brasas quemado

solo gime..........la ausencia su rastro.”
(MI CIA ROSA FLOR)
Por lo demás permitámonos jugar con la imagen que le da nombre al libro y así comencemos a croar y a saltar como lo hace un anfibio, pues éste no se queda quieto sobre una única roca, sino también juega con los espacios y los sonidos, es así como se presenta una utilización de los espacios en la hoja que se traduce como un pequeño-gran juego de luces y aromas, un juego visual-estructural (sin la experimentación parnasiana) pero presentando una leve conjunción del inconsciente sobre ellos. Tan leve que se desarma en pasitos.

“Miradas de escarcha
Gotean tibieza
La gente pasa
Sobre lágrimas”
(20)

Ahora los invito a la lectura de La croa del Sapo una vez se avive el mismo croar del libro junto a Beatriz Montecino el canto de una poeta sobre las ramas de la literatura San Bernardina.


Hegemonía ¿manía?

Claudia Kennedy Moreno Tags: Claudia Kennedy, poesía chilena actual, poesía femenina, literatura chilena, kennedy, poeta kennedy, ´crítica literaria, critica, crítica literaria chilena, poemas,